Entrevista con Leslie Cavendish, por Maricarmen Moratalla

Leslie Cavendish, un estilista de vanguardia. Por Maricarmen Moratalla

Hablar de Leslie Cavendish es hablar de una persona hecha a sí misma. Procedente de una familia de origen judío, nació en el East End de Londres en 1947. Amante del fútbol, la música y las chicas tuvo claro desde muy joven a que se dedicaría. En pocos años pasó de los suburbios londinenses al selecto barrio de Chelsea y a codearse con muchas celebridades de la época, asistiendo a la revolución cultural del Londres de finales de los 60 y principio de los 70.

Abandonó la escuela a temprana edad para ser aprendiz de peluquero en el prestigioso salón de Vidal Sassoon. Este oficio le cambiaría la vida y le abriría las puertas de la fama convirtiéndose en estilista personal de Paul McCartney y pocos años más tarde en estilista oficial de The Beatles, llegando a regentar su propio salón en Apple Corps en 161 King Road, Chelsea. Formó parte del selecto grupo de pasajeros del Magical Mystery Tour y asistió a numerosas sesiones de grabación de la mítica banda.

De obligada lectura para todo fan de The Beatles que se precie, su libro, El peluquero de Los Beatles, nos ofrece una lectura amena y dinámica, llena de anécdotas interesantes con una buena dosis de sentido del humor. Una visión interna y diferente del cuarteto de Liverpool que no deja indiferente. Un ejemplo de cómo aprovechar las oportunidades que te brinda la vida y de cómo resurgir de tus propias cenizas.

Sobre este libro y de sus interesantes experiencias,  ya que tuvo la oportunidad de peinar a muchas estrellas del cine así como a miembros de las más prestigiosas bandas del momento como The Who, Bee Gee, etc., nos hablará próximamente. La cita será el jueves 28 de marzo en el Edificio Constitución 1812 de Cádiz a las 19.00 horas dentro del cilo Tutores del Rock, coordinado por el Servicio de Extensión Universitaria en el marco del Proyecto Atalaya. Mientras, nos ha concedido esta entrevista como adelanto a su charla.

Tu libro es un fascinante punto de vista sobre The Beatles, lleno de anécdotas e interesantes historias tanto como testigo y como fan de la banda. Como tú dices en él, siempre tuviste la habilidad de estar en el lugar apropiado en el momento preciso. ¿Crees que la suerte fue un factor determinante para ti para conseguir el éxito?

Creo que nosotros creamos nuestra propia suerte junto a estar en el sitio correcto en el lugar apropiado. Tienes que ser asertivo y aprovechar las oportunidades cuando puedes porque siempre habrá alguien detrás de ti esperando para pisarte.

Yo creé mi propia suerte asegurándome que cuando tuviera la oportunidad de arreglarle el pelo a la clienta de Roger Thompson  (director artístico de Vidal Sassoon) Jane Asher  le gustara y la vez que vino a mí para que le arreglara el pelo como clienta yo sabía lo que hacer y cuando Roger no pudo ese día (tres veces) yo estaba allí respaldándolo y así es como conseguí cortarle el pelo a su novio.

El libro refleja la sociedad inglesa a la perfección. Los locos sesenta fueron una revolución para la música, la moda, el sexo pero también una revolución en el peinado. ¿Cómo te sientes habiendo formado parte de este importante movimiento cultural?

Crecer en los sesenta era  normal para mí hasta que vi un cambio en la música y después en el modo diferente en que otra gente se vestía como los mods, rockers, teddy boys, etc. De repente tuvimos una identidad y música y moda se movieron en la misma dirección. Fue como decirle a la generación gris que éramos originales y nos gustaba.

Fue emocionante para mí verlo en primera persona y fue mi “Magical Mystery Time”.

Además, es la historia de tu vida, un joven adolescente procedente de un entorno humilde al cuál le apasionaba la música, el fútbol y las chicas. Estas últimas fueron el motivo por el que quisiste convertirte en peluquero. Un día, tu íntimo amigo Lawrence Falk te aconsejó probar suerte en el salón de Vidal Sassoon y pediste una cita. Llevaste un extraño cuenco de madera que habías hecho en el colegio para demostrarles que podrías moldear también el pelo de la gente y, sorprendentemente funcionó. ¿Cómo fueron tus comienzos como aprendiz?

Mi periodo en el salón de Vidal con 15 años fue como volver al colegio y aprender las lecciones de la vida. Este fue mi modo de estudiar a la gente y lo que estaba pasando a mi alrededor y estoy encantado de decir que aprobé el examen. Los clientes que salían en la tele eran fascinantes pero yo aprendí a no hacer demasiadas preguntas por si acaso…

Escuchando las conversaciones de los adultos, teniendo una opinión y viendo a los estilistas hacer un cambio mundial en la moda, me decía: “lo que está pasando a mi alrededor me gusta”. Y para ponerle la guinda al pastel, solía ver a algunas de las mujeres más bellas en el salón y sí, yo quería probar algo del pastel.

Cavendish y la tienda de Vidal Sassoon en Bond Street (Londres)

Por provenir de un entorno judío sufriste bulling en el colegio. Muchos años después la gente es más consciente acerca de éste problema pero creo que no ha habido un gran cambio. En 2019, ¿piensas que la sociedad ha cambiado para mejor o para peor?

Hemos cambiado para mejor como consecuencia de la sociedad multicultural especialmente en el Reino Unido. Esto nos ha dado diferentes sabores a la comida y de nuevo puedes apreciarlo también en la ropa colorida que visten y que hace las calles más brillantes. En cuanto a Europa hay un problema y esta es una de las razones por las que el Reino Unido decidió abandonarla, no la razón principal pero no queremos fronteras abiertas.

El movimiento “Me Too” ha ayudado mucho y sí, debemos aprender a respetar la religión de otra gente y tratar a todos los hombres y las mujeres por igual.

Siempre habrá grupos de ultraderecha que dirán que los extranjeros van a arruinar sus países pero depende de la mayoría decir que estamos en esto juntos y también necesitamos el respaldo del gobierno.

Sin embargo, tus orígenes judíos te permitieron asistir a un concierto de The Beatles en un pequeño club llamado Pigalle en 1963 después de que ellos hubiesen tocado ante 10.000 espectadores ese mismo día. Cuando viste un anuncio en el semanal Jewish Chronicle, compraste las entradas de inmediato. Este concierto fue posible porque Brian Epstein, el cuál era judío también, lo había cerrado un año antes de que The Beatles fueran tan famosos. Como fan de la banda, ¿cómo fue esta experiencia privilegiada?

Fue excitante verlo anunciado en el “Jewish Chronicle”, un periódico que mis padres habían repartido.

The Beatles presentándose en un evento social de la comunidad judía (Jew Do) un domingo, sí, no podía creerlo, así que, sí, tuve que conseguir las entradas. Yo acababa de empezar a ser un fan con canciones como “Please Please Me”, “P.S. I Love You, “Ask Me Why” y “Do You Want To Know A Secret”  las cuales se convirtieron en éxito y estuvieron en el top ten.

No estoy seguro si sabía que ellos estuvieron tocando en Wembley ese día pero el pensamiento de que venían al Pigalle un domingo por la tarde a tocar para unos pocos cientos de personas era algo que no podía creer, pero lo hicieron y unos pocos años más tarde quién iba a creer que yo estaría cortándoles el pelo.

Estuviste trabajando duro en el salón de Vidal Sassoon hasta que un día Jane Asher te ofreció cortarle el pelo a su novio y ese acontecimiento cambió tu vida para siempre. Cuando ella te dio la dirección de Paul, “7 Cavendish Avenue”, te sorprendiste. “Qué coincidencia. Mi apellido es Cavendish”, le dijiste. “Debe ser el destino, entonces”, dijo ella. No podías imaginar que ese tipo de privilegios te pasaría. Sin embargo, dudaste en ir porque querías asistir a un partido de fútbol. Supongo que crees en el destino, ¿no es así?

Sí, creo en el destino pero estaba todavía bajo mi control haber cambiado mis planes, solo por ese momento “tenté mi suerte” pero no solo vi el partido sino que luego fui a cortarle el pelo a su novio.

Fue un buen sábado para mí porque mi equipo ganó 3-1 y conocí a un Beatle.

Conociste a Paul cuando The Beatles habían parado de hacer giras y necesitaban un descanso. No podían ir a ninguna parte sin ser acosados y quizás, Paul se sentía un poco solo y necesitaba alguien con quien compartir sus sentimientos, sus nuevas canciones, sus nuevas ideas sobre la banda, Y allí estabas tú de nuevo, en el lugar apropiado en el momento preciso, tomando el té en la sala de estar de Paul, cortándole el pelo, fumando porros, incluso escuchando temas inéditos de ellos por primera vez. ¿Podríamos decir que la relación de Paul contigo fue confianza a primera vista?

No estoy seguro de eso ya que yo era el peluquero pero Jane tuvo que decirle algo a Paul para que dijera que estaba de acuerdo en que yo fuera a su casa.

Debió ser interesante para él tocar algo que acababa de escribir a alguien que no fuera de su círculo habitual. Intenta imaginar sentarte en la sala de estar de un Beatle y que McCartney te toque una canción que poca gente había siquiera escuchado aún. Como tú dices, estar en el lugar correcto en el momento adecuado. Lo bonito de estar allí escuchando y hablando fue que era como sentarte con un colega en vez de decir “próximo cliente, por favor”.

Le sugeriste que cambiara su look para no ser reconocido. Él estaba un poco cansado de ser un Beatle y quería viajar con Jane y Mal Evans sin ser reconocido. Tu corte de pelo fue un factor determinante y cambió la historia de la música. “Ya no soy un Beatle”, dijo. El nombre de Sgt. Pepper para una banda de alter egos vino a la mente de Paul durante ese viaje haciendo un juego de palabras con los sobres de sal y pimienta del avión. El resto, es historia. ¿No fuiste consciente de la importancia de esa sugerencia hasta que escribiste el libro?

No creo que Paul estuviese cansado de ser un Beatle, sólo cansado de no tener tiempo y espacio para él. También probablemente quería tiempo con su novia ya que había estado de gira durante todos aquellos años y ahora podía decidir cómo le gustaría estar.

Mi sugerencia fue con eso en mente nada más y cuando se marchó con Jane y Mal estuve encantado solo de que mi idea funcionara. No sabía nada sobre Salt/Pepper y solo me di cuenta de que John y Paul tenían cortes de pelo más corto en la portada del álbum Sgt. Pepper. Hasta que escribí el libro no me di cuenta lo importante que fue ese corte de pelo.

Irónicamente, intentando quitarle protagonismo a Paul, lo ganaste tú con el corte de pelo de cabeza rapada como lo llamaron los periódicos y con el artículo “John Lennon se va a quedar calvo”. Estos no fueron los únicos titulares extraños que obtuviste. Incluso la historia de tu perro Ernie haciendo coros para John y Yoko tuvo alguna popularidad en las noticias. Aunque Derek Taylor era la persona a cargo de la oficina de prensa y solía lidiar con ese tipo de asuntos sobre la banda, ¿podrías decirme cómo se desarrolló esa relación amor-odio con los medios en la carrera de The Beatles y como fue la tuya?

La relación amor-odio con la prensa era porque los chicos malos del pop eran John Lennon y Mick Jagger y todo por su relación con las drogas. También el público tenía sus favoritos: eras fan de los Stones o de los Beatles y a la prensa le encantaba el titular en el periódico que decía “¿Permitirías que tu hija se casara con un Rolling Stone (refiriéndose a su pelo largo despeinado y las drogas) o con un Beatle (los adorables con su look cuidado)?”, todo para vender periódicos y ambos managers lo maquinaron.

Yo estaba ganando mucha atención de la prensa por mi asociación con The Beatles y obteniendo más clientes los cuáles incluían a muchas bandas como The Bee Gees, The Who, Graham Nash y muchos más incluyendo Emperor Rosko y Top of The Pops Dj.

Siempre fui consciente de la prensa ya que ellos estaban buscando constantemente una historia y yo era una buena fuente, solían ofrecerme dinero pero no consiguieron nada de mí.

Artículo sobre Cavendish en la prensa británica

Pusiste en riesgo tu empleo dos veces. La primera fue para marcharte como voluntario a Israel cuando la Guerra de los Seis Días acababa de finalizar, tu propio “Summer of Love”. En esta ocasión Vidal Sassoon te concedió una excedencia. La segunda fue para subirte al autobús del Magical Mystery Tour. Cuando volviste, te despidieron. Afortunadamente, tu jefe te permitió volver al salón porque sabía que era una gran promoción para él ya que fuiste el estilista de los pasajeros. Pero, ¿cómo un fan de Los Beatles podría decir que no a esta experiencia? ¿Cómo fue ése viaje tan desorganizado?

Que me pidieran que fuera de gira con los cuatro Beatles fue como que me tocara la lotería, estar en su entorno, con ellos y verlos trabajar. Sabías al momento que estabas con músicos que pasarían a la historia como la banda que cambió a la juventud del mundo. Lennon/McCartney (Mozart/Beethoven) así es.

Fue divertido y emocionante ser parte de este grupo de élite los cuáles éramos 43. Pasar tiempo en un pub con Paul/Ringo, hablar con John/George en el autobús, todo eso merecía bien la pena incluso hasta ser despedido. Pero por alguna razón recuperé mi trabajo ya que a Vidal le encantó la idea de que The Beatles habían sido peinados por un peluquero Sassoon.

Cavendish dialogando con Paul McCartney durante el rodaje de “Magical Mistery Tour” en 1967

Al poco tiempo  hubo otro momento decisivo en tu vida. Te pidieron que estuvieras en los estudios para cortarle el pelo al personal cuando fuera preciso. Esto te permitió presenciar importantes sesiones de grabación y otros eventos destacables en la carrera de The Beatles. Más tarde, te convertiste en el estilista oficial de la banda con tu propio salón en Apple Corps. ¿Cómo fue para ti esta gran oportunidad?

Yo sabía que quedándome en Vidal sería difícil ya que tenía citas durante todo el día y cuando llamaban del cuartel general de Apple era normalmente: “¿puedes venirte para acá ¡AHORA!?” Así que cuando ellos dijeron que querían ampliar la marca Apple e involucrarse en la moda, la ocasión (de nuevo) fue perfecta. Pero que me ofrecieran mi propio salón respaldado por The Beatles fue algo que no esperaba.

Ahora estaba independizado en la tienda más novedosa en King´s Road, Chelsea, con John Crittle que estaba haciendo sus camisas de chorreras y trajes de terciopelo y yo en el sótano cortando el pelo y siempre sin saber quién entraría por la puerta giratoria.

Portada de la Apple Tailoring en Londres

En general, las drogas, especialmente el LSD fueron una inspiración para muchas canciones de The Beatles. Aunque tuviste tu propia experiencia con el ácido solo una vez, estaban por todas partes. ¿Cómo podías lidiar con ese tipo de gente alrededor? ¿Fue difícil?

Tomar LSD era normalmente un asunto privado para The Beatles lo cual estaba pasando en casa y quizás cuando estaban grabando. Si estaban en esto cuando yo estaba con ellos, ciertamente no actuaban de una manera extraña pero ¿quién sabe si estaban pensando letras para sus canciones mientras les cortaba el pelo? Otros que tomaban LSD en los clubs solían decir: “mira los colores o las cosas extrañas que veo delante mía” y pude ver el peligro en aquello. Cuando yo lo tomé no pude controlarlo y pararlo, estuvo allí durante muchas horas y es por esto  por lo que no lo tomé de nuevo.

Siempre fuiste una persona honesta y de confianza para The Beatles. A diferencia de esto, muchas de aquellas personas de su entorno los estafaron. Te diste cuenta años más tarde. Este enorme imperio tuvo que ser muy difícil de mantener, el auténtico Submarino Amarillo, como tú lo llamas, se estaba hundiendo. Incluso habían empleado a un astrólogo para adivinar el futuro al que lo deseara. ¿Podríamos decir que habían perdido completamente el control de su propio negocio? ¿La pequeña ayuda de sus amigos se les fue completamente de las manos?

Sí, sus llamados amigos se ayudaron a ellos mismos y Apple fue como una chequera abierta sin nadie verificando nada. Fue triste en realidad porque Apple era el Banco Hippie lo cuál era una idea maravillosa pero desafortunadamente otros estaban contentos de gastar, gastar y gastar hasta que casi fueron a la bancarrota.

Allen Klein era el Poli Bueno/Poli Malo y les consiguió contratos más sustanciosos pero no gozaba de la confianza de Paul y así fue como The Beatles no hablaron durante mucho tiempo. Su negocio era hacer discos, producir y encontrar artistas para el sello, no involucrarse con la moda, la electrónica y cualquier otra cosa que les estaban vendiendo.

Una vez que pasó, ellos retomaron el control pero les costó un montón de libras.

El capítulo que me impresionó más fue cuando Jay Sebring, un afamado estilista californiano, contactó contigo y te invitó a asistir a la fiesta de Sharon Tate donde ocurrió aquella terrible masacre. Sin embargo, declinaste su invitación, ¿otro golpe de suerte o tuviste una especie de premonición?

Esto sigue volviendo a mí en ocasiones y fue aterrador. A causa del trabajo con The Beatles yo no pude aceptar la oferta de Jay en ese momento pero estaba deseando ir allí, hablar con él e ir a Los Ángeles a conocer a todos sus amigos.

Quién imaginaría que ese trágico suceso ocurriría (no a mí). En los periódicos todo giraba en torno a la trágica muerte de Sharon Tate (clienta de Sassoon) pero para mí el hecho escalofriante fue la muerte de Jay Sebring (el estilista).

Y la anécdota que me gusto más es cuando Paul y Jane, con motivo de la fiesta del estreno de Magical Mystery Tour, te dijeron que subieras al dormitorio de Paul a probarte alguna ropa de su armario y te pusiste su chaqueta de Sgt. Pepper. Por favor, cuéntame ese emocionante momento.

No habiéndome dado cuenta de que era una fiesta de disfraces, estaba bloqueado sin saber que ponerme pero feliz de que me invitaran. Cuando Paul mencionó que fuera arriba a ver si había algo que me pudiera poner, realmente quiso decirlo y no me lo pensé dos veces porque quería ponerme algo diferente en vez de mi propia ropa. Abrí el armario y allí estaba el abrigo azul pálido de Mr. Sgt. Pepper. Miré alrededor por si acaso alguien estaba mirando, lo cogí y me lo  puse, me mire en el espejo, moví la cabeza y susurré: “Yeah, Yeah, Yeah”. Este fue otro momento memorable que me pasó pero nunca se lo conté a nadie excepto a todo el mundo 50 años después.

Nunca tomé nada prestado, me fui a casa y me puse mi bonito traje de terciopelo azul oscuro.

Ser estilista en esa época y en ese entorno era un trabajo poderoso. Tantas cabezas importantes en tus manos que podrías haber arruinado alguna carrera si hubieses querido con un corte de pelo inadecuado. ¿Estuviste tentado alguna vez de hacérselo a alguien?

Si hubiera intentado arruinar la carrera de alguien habría sido la mía ya que el pelo crece.

Toda la razón, Leslie.

The Beatles nunca te pidieron un corte de pelo concreto. De todos los que les hiciste, ¿cuál es el que te gusta más?

Mi favorito es el del álbum “Let It Be”. Me gusta ya que es un look muy natural y sí, esto era lo que pretendía parecer. El look de Paul en la sesión de la azotea con su barba y traje oscuro es un look fabuloso con su pelo volando al viento.

Paul McCartney durante el “Rooftop Concert” en la azotea de Apple el 30 de enero de 1969

Habiendo peinado a tanta gente importante, aparte de Paul McCartney y The Beatles, ¿Cuáles fueron tus clientes favoritos tanto femeninos como masculinos?

Disfruté cortando y escuchando a Barry Gibb en su casa en Belgravia y también al otro guitarrista de los Bee Gees, Vince Maloney.

Siempre será Jane Asher pero Suzanna Leigh (el estilo de la chica protagonista con Elvis en “Paradise Hawaian”) ocupa el segundo lugar y durante un tiempo yo co-protagonicé con ella.*

*en el capítulo 5 del libro relata su peculiar relación con Suzanna Leigh de forma muy  divertida.

Tu buena amiga Chris O´Dell te dijo que estuvieras en el edificio de Apple el día del concierto en la azotea pero no te dijo la razón. Ellos lo guardaron en secreto y a muy poca gente se le permitió estar allí. Dime la verdad, ¿te has arrepentido alguna vez de no colarte en la azotea?

Cuando llegué allí sabía que algo iba a pasar en la azotea y no era una reunión de negocios. Créeme, lo intenté, pero como dije en el libro Mal Evans era un grandullón y no te podías meter con él. Sabía que la azotea estaba abarrotada, así que tuve que conformarme con escuchar esto en la segunda planta:

“JoJo was a man who thought he was a loner

But he knew it couldn´t last

JoJo left his home in Tucson, Arizona

For some Californian grass…”

Admites en el libro que el éxito temprano se te subió a la cabeza. Sin embargo, un día The Beatles se separaron y ello significó el final de una era y de tu fama también. Los altos y bajos de la vida. Tuviste que empezar de cero varias veces tanto en tu vida profesional como personal. ¿Fue difícil pasar de la fama a llevar una vida normal?

Al principio estaba contento de que durara tanto y siguió durante más tiempo. Pero la peluquería se estaba convirtiendo para mí en algo común y no quería estar en un entorno de peluquería corriente.

Así que abrí una boutique para hombres que fue un éxito y empecé a tener interés en el negocio familiar de zapatos. Encontré tiempo para jugar al tenis e ir a Lords a ver cricket. Todavía no estaba casado y pensaba que esto no sucedería, ni siquiera estaba seguro de quererlo. Conocí a una modelo americana y aunque no quería casarme, lo hice y fue un gran error porque solo duró seis meses y quién lo diría, ella consiguió su autorización laboral para quedarse en el Reino Unido.

Como dice la canción “I should have known better”.

Viviste en el campo en España durante varios años, lejos de la gran ciudad. ¿Cómo fue tu vida allí? y ¿cómo es tu relación con este país ahora?

Finalmente conocí a una mujer encantadora, nos casamos y tuvimos dos hijos adorables, Aidan de 29 años y Oliver de 21, pero doce años más tarde nos divorciamos, aunque no te preocupes ya que tengo una relación desde hace trece años y esta vez es para siempre.

Viví en España durante 12 años donde mis hijos iban al colegio. Oliver vive en casa de su madre en un bonito lugar llamado Alhaurín El Grande en Málaga y tengo una casa en la costa cerca de Marbella. España es mi segunda casa y me encanta la gente y su forma de vida, especialmente con la familia y por supuesto no debemos olvidar el clima.

Pasaré más tiempo en España ya que mi libro ha sido publicado ahora en español pero incluso si esto no hubiera pasado, volvería.

Leslie Cavendish

Te encontraste con Paul de nuevo en 2012 en la proyección especial del documental de la BBC sobre Magical Mistery Tour. Esto fue muy emotivo para tí. Le recordaste lo que le dijiste la primera vez que lo viste: “nunca te quedarás calvo”. Él no podría imaginar cuando escribió When I´m Sixty-Four que tendría ese pelazo a los 76. Sin embargo, he leído que no te gustó su pelo porque no era su color natural. Ahora lo lleva con canas, ¿te gusta más su nuevo look? ¿Te gustaría seguir en contacto con él como en los viejos tiempos y ser su estilista de nuevo?

Sí, su pelo finalmente le queda bien de nuevo y estoy contento de que lo haya asumido. He estado diciendo durante años que si fuera su peluquero nunca lo dejaría teñirse. Aún no lo entiendo a no ser que su vanidad tomara el control y por eso lo hizo. Estaba ridículo y estoy seguro que la gente se lo decía o quizás no, ya que ellos no querían enfadar a Sir Paul (tenía muchos pelotas alrededor) pero yo se lo hubiera dicho y si no hubiera querido escuchar mi opinión, me habría dicho: “Hello, Goodbye”.

Disfruté mi época con Paul pero ¿quién no querría cortarle el pelo aún? y yo sé que podría hacer que luciera mejor todavía de lo que está. Y otra razón sería que podrías preguntarle siempre: “¿has escrito alguna canción nueva?” y puede que la tocara para ti en privado.

Tengo algunos amigos que creen ciegamente todas las historias sobre la muerte de Paul. ¿Qué les dirías a aquellas personas que piensan que Paul está muerto?

Quizás es por esto por lo que Jane Asher lo dejó porque sabía que de 1966 a 1968 se había ido a la cama con un impostor. No, no creo. Es otra historia sobre The Beatles que aparece una y otra vez y que no parará.

Finalmente, trabajando en el salón con tantas celebridades aprendiste una regla importante para Vidal Sassoon: mantener la boca cerrada. La discreción, en mi opinión, es una gran virtud. ¿Podríamos decir que uno vale más por lo que calla?

Aprendí a quedarme callado y sólo escuchar a los clientes porque tienes que ser discreto, algunas veces oía cosas que debía callar y sí, el silencio es dorado pero en mi vida cotidiana tengo una opinión y disfruto escuchando y debatiendo la vida. Pero un “secreto es un secreto”.

Esperamos que no tengas secretos para nosotros el próximo 28 de marzo.

Muchas gracias, Leslie. Un placer.